Con alegría compartimos la 3ra Tanda de Ejercicios Espirituales de este año, guiada por la hna. Inés Greslebin.
Fueron días de gracia donde, en clima de silencio y recogimiento, las hermanas volvieron a la fuente de su consagración, dejando que la Palabra ilumine el camino y renueve la entrega cotidiana.
Desde nuestra espiritualidad mercedaria, experimentamos este tiempo como oportunidad para recuperar la libertad interior, crecer en la fraternidad y renovar la pasión por la misión liberadora meditando nuestros sueños personales y congregacionales.
En comunión con María de la Merced, aprendemos a seguir a Cristo Redentor que nos invita a dar la vida por los más pequeños y necesitados.

